Carlos Izquierdo


 Carlos Izquierdo, Director,  opina que  la telenovela aleccionará:

 “¿VIEJA YO? ES UNA  HISTORIA TERRENAL”

A propósito de la nueva propuesta dramática que ofrece el Canal de La Colina, de la mano de la escritora Mónica Montañés,  bautizada como “¿Vieja Yo?”, su director Carlos Izquierdo asegura que ésta es una telenovela que rompe esquemas, debido a que el amor ideal en este caso,  no surge entre dos jóvenes,  ni a primera vista, sino que más bien nace entre una mujer mayor y un muchacho mucho menor que ella. Los protagonistas primero se conocen y después luchan por lo que sienten,  en una sociedad donde “la mujer es considerada vieja después que cumplen los 30 años”, indicó el director.

Igualmente, manifestó que esta obra dejará una enseñanza a las parejas venezolanas, que tienen la tendencia de casarse sin estar preparados, pues sus protagonistas se darán el tiempo para conocerse. En este sentido, expresó,  “Ellos primero van a  ver los valores de cada uno, se admiran y respetan hasta enamorarse. Es una lección para las personas, porque las parejas se casan sin conocerse y después se divorcian a los seis meses o dos años”.

- ¿Qué atributos  tiene  la telenovela?

- Es una novela fresca, con mucho humor y un drama muy bien llevado. Presenta una historia que cualquier mujer se puede enriquecer con ella. Las mujeres se van a identificar con eso, con sentirse excluídas  en una sociedad que cree que son viejas después de los 30 años y que no tienen derecho a amar, vivir, ni a nada, sólo a cuidar los hijos.

- Desde el punto de vista del director, ¿De qué manera está planteada la novela?

- La novela se está planteando desde un punto de vista subjetivo, para contarle al público exactamente lo que queremos que vea y no se distraiga con otras cosas,  porque la idea es que el televidente aprecie lo que está plasmado en el guión. El discurso es al estilo del sitcom, buscando que todos los personajes interactúen uno con el otro desde un punto de vista subjetivo.

- ¿Qué ha sido lo más difícil de dirigir esta telenovela?

 Las escenas ‘corales’ en las que aparecen todos los actores, porque los chistes tienen una manera de contarse, si en algún momento te distraes y cuentas el chiste incorrectamente,  no se genera lo que se busca con un chiste que es la sonrisa, entonces la coreografía coral de todo un elenco para llegar a un chiste es complicado.

- ¿Qué nos puede decir sobre el tratamiento de fotografia?

- El tratamiento de fotografia en esta novela es muy limpio. Por ejemplo en la telenovela ‘Aunque Mal Paguen’ buscábamos crear una atmósfera de campo, en lugares donde a veces no había luz, pues el objetivo era crear un ambiente  de ese estilo,  a partir de la fotografia con alto contraste. En esta novela es diferente. Los personajes se ven impecables, sobre todo la protagonista, la imagen es muy agradable a la vista. Se trabaja el brillo de la imagen pero tampoco se satura.

- En cuanto al uso de los planos qué puede agregar…

- Trabajamos con planos secuencia, porque  nos encontramos  en una gran tienda, que es una maravilla de escenografía que nos permite utilizar este tipo de planos, que consisten en la interconexión de personajes a través del movimiento de la cámara. No trabajamos mucho planos de detalle, más bien son abiertos porque estamos haciendo escenas casi siempre en colectivo.

“HISTORIA ALECCIONADORA”
           
- ¿Qué diferencia existe entre esta producción dramática y otra en la que haya trabajado anteriormente?

- La diferencia fundamental es la presencia del humor. La última novela que hice con visos de comedia fue ‘Los Querendones’. Sin embargo, esta novela esta enriquecida con un humor más fino, inteligente y mordaz. Es muy realista. La mayoría de las novelas manejan conceptos de fantasía, esta novela es terrenal.

- ¿Para usted esta historia rompe con paradigmas?

- Definitivamente. A pesar de ser una historia rosa, que muestra el típico amor sublime, rompe con la historia de la pareja común. Además que ésta es una historia de desencuentro. Es decir, aquí lo primero que pasa no es que se enamoran, sino que se desencuentran porque uno se defiende del otro y defiende su entorno del otro, eso hace muy interesante el cuento;  porque no es la típica historia  donde los protagonistas se enamoran desde el primer momento que se ven. Ellos primero van a conocerse, van  a ver los valores de cada uno, se admiran y respetan hasta enamorarse. Es una lección para las personas.

- Hablando de romper esquemas, ¿veremos alguna innovación en cuanto a la dirección?

- Te diría que no, porque creo que la telenovela tiene un discurso natural que no debe ser entorpecido por una especie de búsqueda visual que le confiera ruido al discurso literario. La novela tiene que ser contada de  manera que la gente la entienda  lo más fácilmente posible. Hay recursos técnicos aplicados en la telenovela pero que nunca pretenden quitarle el show al guión. Te das cuenta que el discurso es muy sencillo, porque lo más importante es la trama y los actores en el desarrollo de la trama, el objetivo es que el publico pueda entender lo que está pasando en pantalla desde los actores y no desde una propuesta de cámara.

- ¿Qué se necesita para sacar adelante una historia como ésta?

- Tener fe en el libreto y en los actores y saber reconocer cuales son las fallas. Ser honesto cuando se está dirigiendo una novela y asumir las cosas malas para corregirlas y sacarle provecho a las buenas. Lo peor que puede hacer un director frente a un libreto es negarse a asumir los errores. Mi objetivo primordial es darle el más alto nivel de calidad narrativa  a la historia.

- ¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar al lado de Mónica Montañés?

-  Es maravilloso y enriquecedor. Es un placer leer sus libretos. Mónica es muy inteligente, disfruto sus libretos como un libro que hubiese comprado. No los leo por obligación sino por disfrute.

- ¿Se le ha hecho más fácil dirigir una novela  escrita por Mónica Montañés?

- No hay novela fácil, todas nos generan el mismo compromiso. En el caso de Mónica lo que uno puede considerar como una dificultad es encontrar el punto exacto donde empieza y termina la humorada, lo delicado que es interpretar su humor para no hacer una payasada.

- ¿Podríamos decir que ése ha sido un reto para usted?

- No, lo que si  ha sido un reto es interpretar el libreto y hacer que lo que  plasma  la escritora allí se vea. Convertir en imágenes lo que la escritora plantea en su libreto, que es de por sí maravilloso.