|
Gaby Espino: con los pies en la arena
Tras una insistente persecución por parte de un par de periodistas y gracias a que el infatigable equipo de producción de 'Amantes de Luna Llena' no le pautó grabación para ese día, María Gabriela Espino Rugero, mejor conocida en el medio artístico como Gaby Espino, otorgó una prolongada entrevista, de casi dos horas de duración, en la que evidenció que además de ser una joven natural, trabajadora e independiente, es un chica muy centrada y amante de sus raíces. Luego de encender un incienso en su habitación, no sólo para crear un ambiente más acogedor sino también para aplacar el olor a desinfectante que invadía el apartamento que alquila con una amiga, Gaby se recostó plácidamente sobre su cama matrimonial y comenzó a revelar recuerdos de su no tan alejada infancia. Vivió en Caracas -donde nació-, así como en Maracay, Puerto Ordaz y hasta en un pueblito de Brasil, ubicado a una hora de Río de Janeiro. De niña practicó varios deportes, como kicking ball, atletismo, kárate, natación y tenis, y bailó jazz y tap, sin embargo, en la actualidad, las actividades físicas que impliquen mucho esfuerzo no son su fuerte. Afortunadamente tiene un metabolismo acelerado pues sin necesidad de pasarse largas horas en el gimnasio o hacer dietas estrictas, y habiendo recurrido al quirófano tan sólo para operarse las amígdalas y para que le agarraran ocho puntos en la nariz, producto de un accidente con una puerta de vidrio, mantiene una figura esbelta, aunque tengo un par de revolveras, asegura. Gaby es la hija mayor de una familia numerosa. Explica que sus padres se divorciaron tras tenerla a ella, quien cumplirá 24 años el venidero 15 de noviembre, y a su hermana Andreína, de 21 años de edad. Luego ambos rehicieron sus vidas con nuevas parejas. Tiene dos hermanos varones por el lado de su padre, quien era ingeniero químico, y una hermana por parte de su mamá, quien se dedica a la publicidad. Desde pequeña le fascinan los animales y soñaba con ser veterinaria. Después se empeñó en estudiar medicina pero desistió al darse cuenta que es una profesión que implica mucho sacrificio. Luego la odontología se perfiló como su opción universitaria pero, tras dos intentos fallidos, terminó estudiando tres semestres de Publicidad en un instituto. Jamás en mi vida pensé en trabajar en televisión y nunca me llamó la atención, asegura, a pesar de que desde temprana edad se familiarizó con el medio haciendo comerciales de leche achocolatada y condensada, entre otros. Tenía 17 años cuando empezó a prepararse para fungir como animadora en el programa infantil 'Nubeluz', tras haber sido escogida en un casting al que acudió sin mucha fe. Durante nueve meses ella y sus dos compañeras, a quienes estima como hermanas, recibieron clases de teatro, canto, baile, animación y expresión corporal sin grabar ni un solo programa. Después comenzó el trabajo duro, que asumió durante dos años y medio aproximadamente. Eran como 500 niños diarios, yo me iba a volver loca..., recuerda Gaby con una sonrisa dibujada en su delgado rostro. Después, dejó a un lado la animación para explorar la actuación a través de un par de series juveniles que protagonizó: 'A Todo Corazón' y 'Así es la Vida'. Confiesa que al principio era más 'pavería' que otra cosa, sin embargo, después lo tomas en serio y logró encariñarse con la idea de representar personalidades y situaciones ficticias. Al ver despertar su interés por este arte, Gaby consideró la necesidad de ahondar en sus conocimientos histriónicos y decidió tomar varios talleres. Tras cumplir con sus compromisos televisivos, Gaby partió a Miami, Florida, para disfrutar de unas vacaciones con su familia que estaba adoptando esa ciudad como lugar de residencia. Estando allá, asistió a un casting y quedó seleccionada para protagonizar 'Enamorada'. A pesar que dudó un poco en asumir el reto, no sólo porque se separaría de su novio sino también porque no me sentía preparada, aceptó luego que le agradara el personaje juvenil, de apenas 16 años, que le tocaría encarnar. Cuenta que lo disfrutó muchísimo porque fue su primera experiencia laboral en otro país y además tuvo la oportunidad de compartir con artistas de distintas nacionalidades. Por cierto que la relación con su pareja no debió someterse a la prueba más difícil, la de la distancia, ya que a él también lo escogieron para formar parte del elenco de la novela. Después de nueve meses de rodaje, concluyó 'Enamorada' y Gaby retornó a su siempre añorada tierra, donde recibió ofertas de Perú y México las cuales dejó a un lado porque prefirió quedarse con un papel en el ambicioso proyecto de Leonardo Padrón: 'Amantes de Luna Llena'. Al principio me sentía súper asustada porque es una responsabilidad grandísima y además no sabía cómo iba a ser que estuvieran todo ese poco de estrellas juntas, comenta. Sin embargo, agrega que la experiencia ha sido maravillosa y la relación entre sus colegas es muy cordial: todo el mundo te brinda apoyo y me ayudan mucho... Primera novela que hago y la grabo todos los días (en el VHS de su casa). Además de aparecer en la televisión local, Gaby se da a conocer ante espectadores de varios países del orbe ya que es la imagen de un conocido canal por cable. Algún día quiere traspasar el marco de la pantalla chica y trabajar en las tablas y en formato de 35 milímetros. Tanto el teatro como el cine le fascinan. Una vez actué en una obra junto a Carmen Julia Álvarez, en la Feria de La Chinita en Maracaibo, y la adrenalina fue tal que yo pensaba que me iba a dar un infarto. Ante la clásica pregunta de si se atrevería a hacer un desnudo frente a las cámaras o bajo las candilejas Gaby respondió sin incomodarse: ¿Por qué no?, no lo sé, todo depende de lo artístico que sea... no haría una película pornográfica, pero si el desnudo tiene razón de ser, de existir, pues sí. A diferencia de muchos otros jóvenes de su edad, y hasta mayores, Gaby costea sus gastos gracias al dinero que percibe y ha logrado ahorrar con su trabajo en televisión. Desde 'Nubeluz' me compro hasta el desodorante... me compré mi primer carro a los 19 años, era un Fiat Uno; después un 'Corsita' que no lo cambio. El alquiler del apartamento me lo pago yo. Pero sus ambiciones de independencia van más allá. Sin alejarse de los libretos pues, según sus palabras, la actuación es mi vocación, quiere montar un negocio propio, cuyo ramo aún no ha logrado definir. Tengo varias ideas, no sé si meterme con comida, si con estética, publicidad... pero pienso hacerme un piso de otra cosa que no sea la actuación porque me parece que es una profesión demasiado ingrata... de repente hoy estás aquí y mañana no sabes, expresó. Aun cuando confiesa que es católica, no sólo por su formación familiar sino también por la educación que recibió de varios colegios religiosos, y agrega que cuando se case lo hará por la Iglesia, con velo y corona, Gaby asegura que pretende vivir con su pareja al menos durante dos años antes de llegar al altar porque lo considera fundamental y mi familia está totalmente de acuerdo. Me gustaría contraer matrimonio como a los 28 años y tener niños ahí mismo o al poco tiempo. Quisiera tener como cuatro hijos. El candidato para compartir este anhelo podría ya haber aparecido en su destino. Su novio, con quien tiene casi cinco años de relación con una breve interrupción incluida, es el también actor Juan Alfonso Baptista -'El Gato'-. Nosotros nos hemos unido bastante porque hemos como crecido juntos, descubrimos juntos un medio que no conocíamos y la vida en general, revela. Aun cuando sabe que es muy joven para asegurarlo, se arriesga y dice: creo que es el hombre de mi vida. Considera que de sus virtudes, la que más aflora es la sinceridad. Las cosas que no me gustan las digo; soy así con mis amigos, con mi familia y con toda la gente que me rodea, aseveró. En cuanto a sus defectos, Gaby confiesa que se amarga con facilidad: ...yo soy muy estresada, entonces el apuro y el calor me ponen de mal humor... pero me dura nada, se me pasa rapidito. Gaby comenta que no es muy rumbera. Prefiere visitar cafés e ir al cine en vez de frecuentar discotecas, a pesar de que le gusta mucho bailar (especialmente merengue). Le encanta ir a la playa, sobre todo a las costas venezolanas porque esas sí huelen a pescado. Yo no puedo estar un fin de semana sin ir a la playa... tengo carpa con colchón matrimonial, con poceta, con ducha... Cuando se le pregunta cuáles son sus planes inmediatos apenas acabe 'Amantes de Luna Llena', Gaby responde, sin titubear, que desea descansar. Luego de meditarlo un poco más, revela que le gustaría irse a trabajar al exterior y regresar de nuevo... es que no sé, es que tu país es tu país, concluye esta emprendedora joven a quien ahora es que le sobran días en el calendario para explotar su talento. Tras criar fama, Gaby podrá -literalmente- acostarse a dormir. |
Mariana Caprile Bolívar |
|
©Copyright
2000 by venevision.net /
VENEVISION |