| ENTREVISTAS | ||
19/03//2010 |
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César Román es amante de lo prohibido |
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En cuanto a su inclusión en el elenco de esta obra dramática, Román asegura sentirse profundamente agradecido con El Canal y la escritora por la oportunidad que le han brindado de encarnar un rol diferente y profundo. “Me he sentido realmente feliz con el trabajo que me ha tocado hacer, porque es muy diferente a lo que he venido haciendo en estos años. Es la primera vez que me toca hacer un personaje que no es ni bueno ni villano completamente, sino que es un muchacho que viene de una familia disfuncional, que tiene una carga fuerte de rebeldía ante la vida y es amante de lo prohibido, de la adrenalina, de las cosas que no se deben hacer, sin llegar a lo delictivo. En el fondo es un buen chamo, sólo que es tremendo”, señaló el histrión. El hecho de que “Oswaldo” sea amante de lo prohibido y que se comporte parecido a “Severo” (Carlos Montilla), su padre, con quien él no tiene una buena relación, en la trama ¿es lo que lo impulsa a fijarse en “Emilia” (Emma Rabbe) ó realmente está enamorado de ella? Lo que se hereda no se hurta; debe haber algo en los genes de ‘Oswaldo’ que lo incite a estar metido en cosas prohibidas. ‘Emilia’ atacó a ‘Oswaldo’ en un primer momento, pero que ‘Oswaldo’ le haya gustado ella es otra cosa. Él para ella es un trofeo y ella para él es un antojo. El problema es que surge un sentimiento y eso es lo que crea el conflicto, no sé si llamarlo amor u obsesión, pero algo pasa que hace que ellos no puedan estar separados, lo que implica una carga moral fuerte en vista de que él es el novio de la hija de ‘Emilia’. ¿César Román considera al evaluar la vida de cada personaje inmerso en este conflicto, que deberían estar juntos a pesar de que “Emilia” es la madre de “Sussy” (Sindy Lazo)? Es una pregunta difícil de responder. Yo le he preguntado a la gente en la calle para ver qué piensa sobre esto. Algunas personas consideran que uno de los conflictos más fuertes que tiene esta novela es precisamente éste. Yo, César, quizá no aprobaría una relación así, porque yo soy apegado a lo correcto, a las buenas costumbres, pero estas cosas pasan en la vida real y yo creo que ‘Oswaldo’ y ‘Emilia’ no son el primer ejemplo de ello. Me encontré con un caso en el que la hija se olvidó del asunto, otro en que madre e hija se distanciaron de tal manera que no saben nada una de la otra. Ahora, el amor de madre e hija es un lazo inquebrantable, debería ir por encima de un sentimiento por un hombre. ¿Cómo ha sido la química entre Emma Rabbe y tú? ¿Te ha costado realizar las escenas de amor? Siempre quise hacer un personaje con una persona, no digamos mayor, porque Emma está bellísima, tiene una figura esbelta. Estamos hablando de que es la madre de la novia de ‘Oswaldo’ en la historia, entonces sí se entendería como una mujer madre, y siempre quise compartir con una actriz como Emma, porque sabía que iba a ser una experiencia de mucho aprendizaje. Tener como compañera a una actriz veterana es una gran experiencia. Siempre que trabajamos juntos yo la observo, veo que le propone ella al director y a mí. Siempre estoy como una esponja absorbiendo esos detalles para poder brindarle lo que necesita y además poder seguir creciendo actoralmente. No te voy a negar que me pongo nervioso en esas escenas, pero ella me brinda mucha confianza, y uno como hombre también se lo tiene que brindar a la mujer con la que comparte escena. Hemos logrado una excelente química que se refleja en pantalla. ¿Recuerdas alguna anécdota durante las grabaciones? Nos tocó hacer una escena en la que yo tenía que entrar a la casa, tumbar la puerta, besarla en la punta de una escalera de caracol, luego subirla cargada por toda la escalera, recostarme de una pared, quitarle la camisa dejándola de espalda a cámara, volverla a cargar y seguir subiendo el resto de la escalera, y ponerla sobre la cama para después, yo acostarme también. Tuvimos que hacer la escena cuatro veces, después ya yo ni me podida cepillar los dientes en la noche de lo que me dolían los brazos. En una oportunidad hasta nos caímos en las escaleras, menos mal no rodamos hacia abajo. Fue muy divertido, pero muy agotador. ¿Cómo te ha ido en tu recién estrenada paternidad? Ese es el mejor personaje que he hecho en mi vida. Mi hijo se llama Cristian Samuel, le pusimos ese nombre porque me lo dijo una voz en un sueño. Él es la luz de mi vida, ha sido un cambio total, nos cambió el sentido de la vida. Sigo siendo un hombre de sueños, de aspiraciones, que ahora tienen otro tipo de motivación. Quiero brindarle a mi familia lo mejor, no como, no duermo, trabajo muchísimo, pero no lo digo desde un punto de vista de queja, sino que hago un oficio que me apasiona por mi familia. Es un agotamiento lleno de felicidad y satisfacciones. ¿Te gustaría que tu hijo incursionara en el medio? No lo voy a forzar a nada, solamente lo voy a apoyar en cualquier cosa que él quiera ser. Si le da por ser ingeniero mecánico, petrolero o electrónico, yo me estudiaré los números que no me he aprendido en mi vida para apoyarlo, pero si le da por la parte artística, por la música, porque su mamá y yo cantamos, por la actuación porque ambos actuamos, o por el abuelo, de ser director, yo lo apoyo y le voy a brindar todos mis conocimientos para que él tenga una carrera buena. ¿Cómo va tu proyecto musical? Tengo un proyecto musical para el 2010. Sólo te puedo decir que será puro melao. Es sorpresa, le estoy poniendo el alma y el corazón. Muy pronto lo escucharemos. Además de tu proyecto musical, ¿tienes otros proyectos en agenda? Una obra infantil, llamada ‘Alegría y Mapulín’. Se están celebrando 25 años de su montaje. La montó el grupo Rajatabla, es escrita por Carlos Jiménez. La hizo en aquel tiempo mi madre Pilar Romero como ‘Alegría’, y José Luis Morales, que en paz descanse, como ‘Mapulín’. Es una obra preciosa. La versión para esta oportunidad la hizo mi madre para el disfrute de los niños de ahora. Karl Hoffman y yo nos encargamos de toda la producción general, y de la música me estoy encargando yo. Se estrenará en el teatro nuevo de Los Naranjos, tendremos temporada desde julio hasta septiembre durante las vacaciones escolares. Fuente: Gerencia de Relación con los Medios de Venevisión. |
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