ENTREVISTAS
   
20/10/2009

“Estoy complacida de estar nuevamente en mi casa” 

 



Un personaje aventurero y arriesgado, como ella lo describe, fue perfecto para abrirle las puertas de Venevisión a la talentosa actriz Emma Rabbe. Después de varios años alejada de la pantalla del Canal de La Colina, la artista regresa para interpretar a “Emilia” en la telenovela “Tomasa Tequiero”. “Es muy lindo reencontrarme con amigos… estoy complacida y me siento nuevamente en mi casa”, señaló. Agregó en cuanto a su personaje: “Emilia es una mujer que cree que la vida es un juego eterno, y por pensar de esa manera se llevará unos cuantos golpes en la vida”. 

¿Cómo te sientes con tu regreso a Venevisión? 

Muy feliz, pues es mi regreso después de unos cuantos años. Me estoy reencontrando con toda esa gente maravillosa que aún continua en la planta, es muy lindo ver de nuevo amigos y laborar junto a compañeros con quienes nunca antes había trabajado, y es muy lindo que me hayan recibido con el mismo cariño. Estoy complacida de estar nuevamente en mi casa. Finalicé mi contrato con la otra planta y estuve aproximadamente ocho meses haciendo teatro, radio, comerciales, cosas distintas a las telenovelas, y me llamaron de Venevisión y me dijeron que tenían un personaje para mí, así que comenzamos a conversar y bueno estoy de nuevo aquí. 

¿Qué opinión tienes de tu personaje? 

‘Emilia’ es una mujer que le encanta el riesgo, es aventurera. 

Comentaste en una oportunidad que “Emilia” es una mujer que trabaja de noche y duerme de día, ¿esto a qué se debe? 

Ella se la pasa metida en un casino, es una adicta al juego, pasa como veinte horas metida en el casino, amanece allí, y después es que se va a la casa. Tiene una hija y la atiende más su novio, que ella misma. ‘Emilia’ no está pendiente de su casa ni de su hija, de hecho ella perdió a su esposo por el juego, y la relación que lleva con su hija es bastante difícil, es de muchas discusiones, justamente por su problema. Me parece que mi personaje es muy interesante por la adicción que padece. Esta historia es una reflexión, en la novela no se premia este vicio, más bien se muestra como estas personas se llevan golpes en la vida por causa de la adicción al juego, y que pueden terminar en una oscuridad absoluta y van a tratar de reincorporarse a la sociedad, de recuperar lo que perdieron. Es una reflexión importante para la gente que padece esta enfermedad. Mi personaje va a dar información de una realidad que se vive no sólo en Venezuela, sino en el mundo. ‘Tomasa Tequiero’ presenta personajes de la vida real, yo me impresioné cuando fui a grabar al casino, las primeras veces, la cantidad de gente que va a jugar y que amanece en el casino, todo el tiempo está full, te das cuenta que en el país la adicción al juego es grande. 

¿Para trabajar el personaje de “Emilia” tomaste inspiración de la vida real? 

Conozco a varias personas que están metidas en el juego, incluso compañeros, he conversado con ellos, he visitado casinos inclusive fuera del país, he asistido a juegos privados de póker, aparte de la información que he buscado por Internet para moldear el personaje. 

¿Qué cualidades tiene para ti la historia? 
 
¿Quién no ha tenido, tiene o quisiera tener una ‘Tomasa’ en su casa? Yo tengo una ‘Tomasa’, es una tremenda mujer a quien yo le confío a mis hijos cuando voy a trabajar, es como su segunda mamá. La historia presenta a esa mujer que se esfuerza día a día en trabajar en una casa, que sin tener lazos consanguíneos con esa familia, se llega a crear un vínculo tan hermoso. Es una realidad que hacía falta exaltar porque son mujeres bastante trabajadoras, que no cuentan lamentablemente con ningún beneficio real, sólo cuentan con el apoyo del patrono que trata de ayudarlas tanto económicamente como personalmente. Me parece positivo que la escritora haya hecho esta historia, imagino que ella también habrá tenido una ‘Tomasa’, y esta novela es un premio y una exaltación a ellas, estas mujeres latinoamericanas que llegan a formar parte de la familia. En mi caso la señora Omaira, la nana de mis bebés, es un miembro más de la familia, mis hijos la respetan, la quieren y hasta lloran por ella.  

¿Continúas trabajando con la academia de actuación y modelaje? 

Ya no estoy trabajando directamente con la academia, se están encargando unos amigos también del medio, con el mismo profesionalismo y dedicación con el cual arrancamos nosotros. Tanto Daniel (Alvarado) como yo estábamos dando las clases, pero no nos daba el tiempo, pues si impartíamos las clases no podíamos estar en las pautas de grabación. Se me hacía difícil atender la academia, la actuación y los bebitos. Dar las clases fue una experiencia maravillosa, pues me encanta relacionarme con las pavitas sobre todo porque en casa tengo a tres hombres, yo siempre quise tener una niña, así que fue una bendición. Dios me regaló a mis alumnas a las que les daba clases. Las más grandes me contaban de sus amores, las más chiquitas jugaban conmigo. Recuerdo que les comentaba que cuando somos más pequeños soñamos mucho, eso no está mal, pero hay que poner de nuestra parte para que esos sueños se hagan realidad, escuchar los consejos que te da la gente que te quiere y pensar que en la vida no siempre podemos hacer todo lo que queremos, lo importante es que se quiera lo que se hace. 

¿Qué ha sido lo mejor de haberte dedicado a esta carrera? 

Salir a la calle y recibir ese cariño del público, no te hablo del autógrafo o de la persona que dice mira allí viene Emma Rabbe, pero sí de esa señora o esos jóvenes, que se te acercan y te expresan su cariño, te dicen, ‘oye Emma que hermosa eres, Dios te bendiga, me encanta tu trabajo’, ese tipo de trato que llega a tener el público contigo, que te siente como parte de su familia, me parece que es un privilegio que sólo podemos tener nosotros los artistas. 
 

Fuente: Dpto. Relación con los Medios de Venevisión